Historia de las ciudadesQué ver en Baeza

Iglesia de la Santa Cruz

Facha de la Iglesia de la Santa Cruz de Baeza

Situada en la plaza del mismo nombre, es una de los edificios que podemos disfrutar en el recorrido de la visita guiada a Baeza. Al viajero siempre le sorprende encontrar una iglesia de estas características en el sur de la península. Se edificó en el siglo XIII, por parte de canteros del norte que vinieron a repoblar la zona, tras la conquista de Baeza por parte de Fernando III el Santo.

Actualmente es el único templo que se conserva en Baeza y que muestra características intermedias entre el arte románico y el arte visigodo.

El interior tiene dos zonas diferenciadas, cuerpo y cabecera, unidas por un arco diafragma. El cuerpo, costa de planta basilical con tres naves, separadas por columnas de tipo tambor, con capiteles de relieves vegetales. La cubierta es reciente y viene a sustituir la antigua de estilo mudéjar. En cuanto a la cabecera, tiene una bóveda de medio cañón y ábside semicircular, con estrechas ventanas abocinadas. En el interior se conservan unos frescos fechados en el siglo XV, que representan en la cabecera, la deis y la santa cena, además de diferentes martirios con el de San Sebastián y Santa Catalina y una imagen de la Virgen de la Leche.

Iglesia de la Santa Cruz web 225x300 - Iglesia de la Santa Cruz

En cuanto al exterior, presenta un tejado a dos aguas y dos portadas. La original es la meridional, está compuesta por un de arco de medio punto y arquivoltas lisas, apoyadas en finas columnas con capiteles de hojas de acanto, sobre la portada saliente un tejadillo decorado con modillones labrados. En la fachada norte había otra portada, cerrada cuando se añadieron las diferentes capillas de esa zona. La portada occidental, similar a la anterior descrita procede de la Iglesia de San Juan Bautista. Encima de esta puerta un óculo abocinado, cuya moldura externa queda decorada con puntas de diamante.

Fue parroquia hasta 1883, hoy día pertenece a dos de las cofradías más antiguas de la ciudad. Sufrió diferentes intervenciones desde mediados de siglo XX, tras diferentes catas se elimina la cal que cubría las paredes del interior, dejando a la luz los frescos anteriormente citados. Y posteriormente, se elimina el campanario añadido en siglo XIX y añadiendo además la portada de la Iglesia de San Juan Bautista. Dando el aspecto que podemos disfrutar actualmente.

Si visitas Baeza no puedes perderte este edificio, ya que es una auténtica joya. Vive Baeza!! Vive su Patrimonio!!