Gastronomía

El potaje carmelitano

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El potaje carmelitano se comía en los conventos en cuaresma, ya que no se podía comer carne. Se trata de un potaje muy tradicional en la zona de Jaén, a diferencia del resto de cocidos españoles, este no lleva productos cárnicos. Su base son los garbanzos y las verduras, en este caso mi madre y mi abuela le añadían bacalao desalado o fresco. Y se acompaña de rabanitos o panecillos.

Ingredientes;

  • 2 vasos de garbanzos
  • 2 huevos
  • 2 rebanadas de pan
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 300 gramos de espinacas, limpias
  • 4 tomates maduros
  • 1 cucharada de pimentón dulce o picante
  • Aceite de oliva virgen extra, AOVE
  • Sal

Elaboración:

Recuerdo ver a mi abuela poner los garbanzos en remojo la noche anterior. Y los cocía durante un par de horas. En mi caso suelo utilizar los garbanzos ya cocidos, con lo que nos saltaremos este paso. En una sartén con aceite de oliva virgen extra, se fríen las rebanadas de pan. Y reservamos en un mortero. Mientras se ponen a cocer los huevos. Una vez cocidos se dejan enfriar, se pelan y añaden al mortero solo las yemas. Majamos las rebanadas de pan fritas y las yemas. Lo reservamos para añadir después.

Por otro lado, se cortan el puerro, los ajos y la cebolla y se ponen a pochar en una salten con una cucharada de AOVE y una pizquita de sal. A continuación añadimos las espinacas y las dejamos reducir. Rallamos los tomates y lo ponemos en la sartén donde se están pochando el resto de ingredientes. Una vez reducido el tomate, añadimos el pimentón dulce o picante dependiendo de los nuestros gustos.

En una olla añadimos agua, los garbanzos, la verdura y el majado, dejamos cocer todo junto para unir bien los sabores. Rectificamos de sal si es necesario. Servir bien caliente. Decorar con las claras picadas y los panecillos.

Para los panecillos:

  • 2 huevos

  • 1 Ajo

  • Perejil

  • Pan rallado

  • Aceite de Oliva Virgen Extra

  • Sal

Se maja en el mortero el ajo y el perejil. En un bol batimos los huevos, añadimos el pan rallado, la sal y el majado. Hacemos bolitas y las freímos con abundante aceite.

Como veis se trata de una receta muy sencilla y económica que se puede degustar en cualquier época del año. Este es otro de los temas por los que me preguntan en las visitas guiadas en Úbeda y Baeza. Es fundamental unir la visita a los espacios emblemáticos de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, con la gastronomía típica de la zona. y donde degustar esos platillos típicos.