Santisteban del Puerto

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Los restos más antiguos conservados de vida en esta zona son anteriores a la presencia del hombre en la Tierra, quedan fechados en más de 230 millones de años, localizados en el Paraje de las Erillas Blancas y conocido actualmente, como Monumento Natural Huellas de Dinosaurios, en el encontramos veinticuatro huellas de dinosaurios pertenecientes arcosaurios. Estas huellas son conocidas como icnitas, no son nada fáciles de encontrar, puesto que se tienen que dar unas condiciones ambientales apropiadas. Según se piensa el material sobre el que se quedaron impresas debió de ser diferente al que las cubrió, de ahí lo original del hallazgo.

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Ya habitada por el hombre durante el Paleolítico como atestiguan los restos de utensilios en piedra y pinturas rupestres de las Cuevas del Apolinario y la Morciguilla.

El actual emplazamiento se remonta al Neolítico. Y de periodo Ibero su Oppidum o poblado fortificado, denominado Ilucia. Con la llegada de los romanos pasa a llamarse Ilugo, convirtiéndose en zona de paso en el itinerario XIV de la vía Heraclea. Dos tesoros de ese periodo podemos disfrutar, el del Perotito en el Museo Arqueológico Nacional y el de la Alameda en el Museo Arqueológico Provincial. Otros hallazgos de relevancia son el Pedestal de la estatua de Adriano o el Mosaico de la Representación de Aquiles.

A la llegada de los visigodos esta población adopta el nombre de San Esteban, gentilicio que mantendrían con la ocupación árabe, cuando su Castillo juega un importante y decisivo en las rebeliones andaluces de los siglos IX y X. Por desgracia del mismo solo se conservan macizos de muralla y alguno de sus potentes torreones, así como las ruinas de la que se cree que fue la plaza de armas.

Siendo en 1226 cuando fue adquirida por Fernando III el Santo, que le concedió el Fuero de Cuenca. En ese momento se levantaron algunos recintos fortificados entre ellos el Castillo de Torre Alver, el Castillo de Ero y el Castillo de Poyato. Cedida como aldea a Úbeda por Alfonso X, poco después y gracias a Sancho IV se le concedió el privilegio de Villa Real.

Pocas décadas debió de durar su independencia, ya que Enrique II hace merced del Señorío a Men Rodriguez de Benavides, en agradecimiento a su lealtad y como castigo a la población por su decidido apoyo a la causa de Pedro I. Hasta la abolición de los señoríos por las Cortes de Cádiz, perteneció a los Duques Santisteban del Puerto.

Como podéis comprobar es una zona rica en tanto en restos materiales como históricos, dentro de esa riqueza podemos hablar de su Iglesia de Santa Maria del Collado. Posiblemente un raro ejemplo de iglesia visigoda que se conserve en Jaén, data del Siglo XIII. Periodo el cual pertenece una pila bautismal, hoy en el Museo Arqueológico Nacional.

Collado 15Su primitiva planta constaba de tres naves separadas por columnas cilíndricas, acabadas en capitel de grueso ábaco y motivos vegetales. Su cabecera estaba formada por un ábside trebolado. Las naves se cubren con una simple armadura de madera. La mayoría de los arcos que en ella vemos son de tipo apuntado. Corona el retablo, un precioso medallón en su ático, un relieve de Dios Padre, obra de Sebastián de Solís, único elemento conservado del primitivo conjunto. En el interior del templo se conserva un precioso coro, dotado de sillería y reja, de factura renacentista, realizado por el entallador baezano Juan Perez. Su exterior nos ofrece una curiosa portada, resguardada por una sencilla lonja. Formada por arcos de medio punto, de finales del siglo XVI.

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Por su rara factura es declarada Monumento Histórico Artístico en el año 1978.

Existe además en esta localidad, un Museo dedicado a Jacinto Higueras, su hijo ilustre. Nacido en 1877, la formación académica de este artista se inicia en el taller de Agustín Querol, para ser completada a la sombra de Mariano Benllure. En el museo podemos ver obra de muy diversa índole y que repasan su extensa producción. A lo que se suma una interesante colección de arte contemporáneo que permite contemplar la evolución estética desde los años setenta hasta nuestros días, obras galardonadas con el Certamen Internacional de Escultura de Jaén.