Personajes ilustres de las ciudadesQué ver en Úbeda

El General Leopoldo Saro

General Leopoldo Saro Marín - El General Leopoldo Saro

A lo largo de la visita guiada de Úbeda mencionamos a numerosos personajes que han conformado lo que es nuestra historia. El último punto de nuestra visita en Úbeda, es la Plaza de Andalucía y en la mayoría de ocasiones, me preguntan por el personaje, cuyo monumento preside la plaza.

Se trata de nuestro General más ilustre, D. Leopoldo Saro Marín, nació en Cuba en 1878. Siendo muy joven ingresó en la Academia de Infantería de Toledo, y tras graduarse, es destinado como alférez a Cuba.

Una vez perdida la guerra y la colonia cubana, el por entonces teniente es destinado a la Península, y participa activamente en la campaña de África, donde por los muchos actos de valor es ascendido a Capitán y más tarde, en 1909, en la Batalla del Barranco del Lobo, se le asciende a Comandante, dándole como destino Madrid.

¿Cómo llega entonces este personaje a conectarse con Úbeda? Leopoldo se casa con ubetense Josefa Obdulia Saro Moya, hija de D. Gaspar Saro y Dª Mariana Moya, en este caso coinciden los apellidos pero no tienen ningún parentesco. El Ayuntamiento de Úbeda acuerda en 1910, nombrarlo hijo adoptivo de la ciudad.

Continúa su ascenso en la escala militar, con sucesivos éxitos, cuando llega a General de División y la concesión del título de Conde de la Playa de Ixdain, se vuelca en impulsar su apoyo personal e institucional a su patria chica Úbeda: Promueve la creación de la Escuela de artes y oficios, y los Grupos escolares tan necesarios para la educación de miles de niños, aumenta la dotación de la Guardia Civil, e inspira los trabajos para la construcción de la vía férrea Baeza-Utiel, la reconstrucción del Parador de Turismo y la Casa de las Torres, etc.

Dicho monumento fue encargado por el Ayuntamiento en 1928 e inaugurado en 1930, costo 5.000 pesetas. En 1931 el monumento deja de ser grato y se pide a la familia que lo retiren. En el año 1936, la estatua es arrancada y arrojada a la alberca de la casería «El Teatino», propiedad de la familia Saro.

Hoy podemos ver los impactos de balas, quizá eso es precisamente lo que llama la atención de aquellos que nos visitan. Espero que estas pequeñas pinceladas sobre su trayectoria, aclaren la conexión con Úbeda y los ubetenses.