431px Saint John of Ávila 215x300 1 - Antigua Universidad de Baeza

Antigua Universidad de Baeza

Publicada en Publicada en Qué ver en Baeza

Universidad fundada por el clérigo Don Rodrigo López, con la bula del papa Pablo III, en el Siglo XVI. Funcionó durante más de tres siglos hasta su suspensión en 1824, considerada una de las cuatro universidades más antiguas de Andalucía, junto a Sevilla, Granada y Osuna.

Durante este tiempo alcanzo un gran reconocimiento que quedó reflejado en el dicho: Lo que no da la Naturaleza, ni Salamanca ni Baeza.

Contará en sus inicios solo con un Colegio de primeras letras, sin embargo, pronto, se convirtió en universidad, obteniendo licencia para impartir estudios de humanidades, lo que abrió la puerta a la expedición de los grados de bachiller, licenciado y doctor en artes y teología, Más adelante, se crearon nuevas cátedras de retórica, gramática, griego, filosofía y teología.

431px-Saint_John_of_Ávila

El primer rector y patrono de esta Universidad fue Juan de Ávila que organizó las nuevas enseñanzas de corte liberal y en las que no solo primaba la repetición sino el incluir los conocimientos adquiridos a la vida cotidiana.

La primera sede se encontraba no muy lejos del Alcazar de la ciudad, en la zona intramuros, en un edificio que perteneció a la familia de los Acuña y que fue incautado por Carlos I por haber servido de lugar de reunión a los comuneros baezanos. Tras esto y a la muerte del Arcediano de Campos, se nombra Administrador de la Universidad y heredero de sus bienes a su sobrino el Canónigo D. Pedro Fernández de Córdoba. Gracias a la fortuna heredada y la suya propia, crea una fundación docente mayor aprovechando los terrenos contiguos al pósito y  al Arco del Barbudo, para lo cual hubo de derribarse la muralla adyacente. Aún hoy no tenemos claro a quien se debe la traza, investigadores de la zona la atribuyen a Francisco del Castillo. De lo que se tiene constancia es de que en la construcción del mismo trabajaron como maestros constructores a Collado, Mendoza, Andrés Martínez, Luis Alonso y Juan Ambrosio.

La fachada de este edificio llama la atención por su sencillez, que es un reflejo del estilo manierista en Jaén. Que dispuesta en tres cuerpos o franjas siendo el más destacado el medallón bajo manto que, representando la SantísimaTrinidad, interrumpe el entablamento; mientras en el segundo destacan dos escudos del Canónigo Fernández de Córdoba.

5. Instituto (Fam. Cazorla)

En el interior destaca su claustro de doble arcada sobre columnas, en torno al cual se encuentran: la caja de la escalera y el Paraninfo, de planta cuadrada, con graderío y artesonado de madera.

Por su parte, la Capilla de San Juan Evangelista, terminada a principios del Siglo XVII. La fachada principal forma un solo cuerpo con la del edificio colegial, correspondiendo su volumen con la crujía oeste del claustro. Cuenta con dos puertas: la principal, que da al sur, y otra en la fachada oeste, donde un antemuro salva el desnivel del terreno dando lugar a una lonja. La torre tiene un primer cuerpo de sección cuadrada que se convierte en octogonal en los dos superiores. El interior de la capilla es de una sola nave dividida en tres secciones: bóveda de medio cañón, cúpula sobre pechinas cubriendo un falso crucero marcado con columnas, y gran arco de medio punto sobre el presbiterio.

images

Ya en las nuevas instalaciones, la universidad ganó un pleito contra quienes intentaban fundar otra institución similar en la ciudad de Jaén, institución finalmente desautorizada por real orden de Felipe IV. Firmando un hermanamiento con la Universidad de Salamanca. Siendo 1807, la primera supresión, que se hizo definitiva en 1824, por Real Decreto de Fernando VII.

Tras la supresión de la institución docente, el edificio de la primitiva fundación fue desamortizado, entrando a formar parte del sistema de enseñanza secundaria, primero, como Colegio de Humanidades, después como un Instituto Libre y más tarde, en Instituto de Bachillerato, antecedente del actua Instituto de Enseñanza Secundaria Santisima Trinidad. En el que fue profesor de Gramática Francesa, a principios del Siglo XX, el sevillano Antonio Machado, además de otros docentes destacados como Vicens i Vives y Rafael Rodriguez-Moñino Soriano.