Antiguo Palacio del Correguidor y Carcel

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Podemos decir que es uno de los edificios más notables de la ciudad de Baeza, por su imponente fachada de estilo plateresco. Se encuentra situado en el Pasaje Cardenal Benavides, conocido antiguamente como Prado de la Cárcel. Data del Siglo XVI, antes que casa consistorial cumplió la función de cárcel y palacio de justicia.

En el exterior dividiendo en cuerpos la espectacular fachada vemos de abajo a arriba.

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Dos puertas formadas por un arco de medio punto que alternan las dovelas lisas con la decoración de la clave. A la izquierda del observador se halla la puerta de la cárcel, compuesta por dos cariátides representando la justicia y la caridad. Mientras que a la derecha se encuentra la del palacio de justicia.

En la zona intermedia distinguimos cuatro balcones formados por vanos serlianos, es decir, un arco de medio punto flanqueado por dos dinteles separados por columnas de orden clásico. Las triples ventanas denotan la sólida formación clasicista del arquitecto, de ahí que se pensará que Andrés de Vandelvira pudo llevar a cabo el proyecto. Entre las ventanas, separados por filas de hojas de acanto, se sitúa la decoración heráldica compuesta por un monumental escudo de Felipe II con el águila de San Juan, flanqueado por los emblemas del Corregidor Juan de Borja y el de la Villa de Baeza. Los tres escudos presentan restos de policromía original de la época en tonos rojos y azules.

El edificio está coronado por una gran cornisa o alero volado de dimensiones considerables en la que llama la atención el gran despliegue decorativo basado en ovas y canecillos con figuras menudas de niños, esfinges, águilas, hojas de acanto, ménsulas, volutas, festones, etc.

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Muchos elementos que hoy podemos contemplar en el interior del hoy Ayuntamiento de la ciudad, fueron trasladados desde conventos e iglesias cercanas durante la Guerra Civil. Sin duda, el edificio que representaba el poder cívico de la ciudad era el mejor lugar para proteger muchas obras de arte que se hubieran perdido en el trascurso de la contienda. Destacan las yeserías renacentistas del vestíbulo y merece una especial atención el fastuoso artesonado renacentista policromo que cubre el Salón de Sesiones, trasladado a esta ubicación desde el coro bajo del Convento de Clarisas de San Antonio.

El edificio en su conjunto ha sido profundamente remodelado con ocasión de su última restauración finalizada en 2011.