Palacio ibero de puente Tablas

El Yacimiento de la Plaza de Armas

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En todas las visitas que realizamos a Úbeda o Baeza, nunca se nos olvida mencionar la importancia de la etapa ibera en nuestra provincia, por lo que ya era hora de iniciar una serie de articulos donde quede bien reflejada esta riqueza.

Comenzamos con el Yacimiento de la Plaza de Armas de Puente Tablas queda localizando en la carretera de Jaén a Torrequebradilla. Fue descubierto en los 70 por un grupo de aficionados, tras esto los acontecimientos se fueron desarrollando; los terrenos fueron expropiados en 1976, en 1988 paso a ser Zona Arqueológica y Bien de Interés Cultural.

Las excavaciones comenzaron en el año 1985, a cargo del departamento de Prehistoria de la Universidad de Jaén dentro del proyecto de investigación “El Poblamiento Ibérico en la Campiña de Jaén”. Desde todo este tiempo el asentamiento no ha dejado de arrojar luz sobre su historia.

Palacio ibero de puente Tablas

Sus inicios datan del Bronce Final, en el siglo IX a. C, no siendo abandonado hasta el siglo III a. C, seguramente porque su población se trasladó al oppidum del Cerro de Santa Catalina, donde actualmente está la actual ciudad de Jaén.

Los investigadores establecen varias fases dentro de la vida del asentamiento que podrían resumirse de la siguiente manera. En su nacimiento como núcleo poblacional con cabañas y en la que se realizaría cerámica a mano con formas acampanadas.

A continuación en la siguiente etapa, vemos un cambio completo, las casas tienen planta cuadrada y están compartimentadas. Iniciandóse la construcción de la fortificación, para la que usaron la técnica de la piedra en seco, con talud poyado sobre un paramento aplomado de gran grosor y con bastiones-contrafuertes rectangulares, en su interior complejo sistema de pasillos. En cuanto a la cerámica ya se usa el torno aunque convive con la realizada a mano. Se policroma en rojo y negro con bandas anchas y se usan la formas clásicas, pero también las urnas de Cruz del Negro y los pithoi de asas bífidas desde el cuello hasta el hombro.

En este periodo la fortificación sufrirá pequeñas modificaciones pero se respetará la estructura del primer lienzo. El asentamiento se sitúa tanto en el interior de la muralla como fuera y ya existen calles, que se mantendrán durante todo el periodo ibero. No podemos determinar cómo son las viviendas, debido a construcciones posteriores, aunque se aprecia la planta cuadrangular compartimentada en tres estancias, los muros están sin cimentar con zócalos de piedra caliza, los alzados de adobe con revoco y los pavimentos de tierra apisonada con guijarros y fragmentos cerámicos.  Los tipos de cerámica sufrirán una evolución, la gris presenta forma abierta tipo platos, o bien cuencos con el borde engrosado hacia el interior y la roja y negra irá definiendo sus motivos geométricos, con bandas cada vez más estrechas y con la aparición de circunferencias cruzadas por una línea. Al final de la etapa aparecen los modelos griegos de figuras rojas.

En la etapa conocida como Horizonte Ibérico Pleno, se desarrolla el sistema de red poligonal con calles y las casas de planta cuadrada se sitúan a ambos lados de la calle. Las compartimentaciones de las casas presentan una mayor complejidad, debido a la división en el trabajo doméstico. A este momento pertenece un edificio mayor que el resto y porticado, situado en un extremo de la manzana. La cerámica usa en gran medida el color rojo, en ocasiones unido al blanco o a la mezcla que va del rojo al marrón, e incluso al violáceo. Lo que perfeccionan son los motivos decorativos, destacando los semicírculos concéntricos, cuadrantes de círculos o peines y cabellera o aguas muy regularizadas junto con bandas anchas y estrechas y filetes. Además se sigue la técnica de bisel en los bordes de los recipientes abiertos.

La etapa ibera final, obedece a una reocupación del cerro por parte de la población íbera, con una nueva fortificación débil constructivamente. Queda documentada una de sus puertas, con dos torreones que tienden a crear un embudo que se cierra desde el interior al exterior. En la cerámica, continúa el uso del rojo y una mayor decoración en el interior de los platos.

A día de hoy se puede incluso visitar un Centro de Interpretación que nos ayudará a comprender mejor este espacio y del que hablaremos en próximos artículos. Como queda patente la provincia de Jaén muestra al visitante multitud de atractivos que la hacen parada obligada.