Jesús de la Caida Úbeda- Jaén

Cofradía de la Caída en Úbeda

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La  Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura, es la quinta en antigüedad, de las cofradías de Úbeda por detrás de la Soledad, Jesús, la Expiración y el Santo Entierro. Nace en el seno de una comunidad religiosa carmelita y vinculada a tres títulos nobiliarios; marqueses del Donadío, los de la Rambla y los de San Juan de Buenavista.

A lo largo de su existencia, la cofradía ha venerado dos imágenes de Jesús Caído: la primera del siglo XVII y de autor desconocido; la segunda, del gran escultor Mariano Benlliure.

La imagen titular hasta el año 1936, se trataba de una imagen de autor desconocido, que según la “Historia de Úbeda” de Ruiz Prieto, donara Doña Ana Crespo en 1663 al convento de las Carmelitas Descalzas. Era descrita como “una magnífica escultura de Jesús Caído, con su cruz a cuestas, que parece del célebre Montañés”. Desde 1904 y hasta 1936, esta escultura de Jesús Caído había sido procesionada todos los Viernes Santos por la mañana.

Jesús de la Caida Úbeda- Jaén

La imagen actual fue realizada para la Semana Santa de 1942 por el insigne escultor Mariano Benlliure, a sus 80 años. Esta imagen constituyó en su momento una loable excepción a la costumbre generalizada de adquirir tallas en serie de poquísima calidad. Y de la que podemos decir que rompe con ciertos tópicos seguidos por las imagenes devocionales.

Cristo de la Caida de Mariano Benlliure en Úbeda

Hasta ahora los tronos de la cofradía habían ido a ruedas pero esta semana santa podremos disfrutar esta bella talla llevada por porteadores, tal y como se decidió en junio de 2013, en una Asamblea General Extraordinaria, que tuvo lugar en el teatro de la Casa de Cofradías y en la que por 89 votos a favor, 7 en contra y 0 en blanco.

Por lo que este Viernes Santo tanto los ubetenses y como aquellos visitantes que estén por la ciudad podrán verla por la mañana en su recorrido habitual llevada por porteadores y a ruedas en la Procesión General para favorecer el desarrollo de esta y que dicha transformación no pueda dificultar en ningún momento su participación en nuestra centenaria Procesión General.